Este año se cumple el centenario de la Revolución de Octubre. Los apologistas del capitalismo, y sus fieles ecos en el movimiento obrero, tratan de consolarse con el pensamiento de que el colapso de la URSS significó la desaparición del socialismo. Pero lo que fracasó en Rusia no fue el socialismo sino una caricatura del socialismo. Al contrario de las repetidas calumnias, el régimen estalinista fue la antítesis del régimen democrático establecido por los bolcheviques en 1917.

Hace cien años, la revolución rusa sacudió el orden mundial capitalista hasta sus cimientos. Aquí, por primera vez en la historia, los obreros rusos, dirigidos por Lenin y el partido bolchevique, tomaron el poder en sus propias manos.Las clases dominantes nunca han perdonado esto.

Este año se conmemora el centenario de la Revolución Rusa, un acontecimiento que alteró el curso de la historia humana. Por primera vez –si excluimos el breve pero glorioso episodio de la Comuna de París– los obreros tomaron el poder en sus manos y comenzaron la gigantesca tarea de la reconstrucción socialista de la sociedad. Aquí publicamos un artículo escrito en 1992 por Alan Woods. El artículo da una excelente panorámica de la revolución y resalta sus principales lecciones.