Lo que estamos presenciando en Irán es una verdadera revolución popular. Sin embargo, para poner su sello en el movimiento la clase obrera debe participar en la primera línea. El movimiento se mantendrá o caerá en el grado que la clase obrera sea capaz de dirigirla.

Más de 250.000 estudiantes de secundaria y universidad, jóvenes trabajadores y profesores, participaron la semana pasada en una "huelga educativa" en Alemania.