Un día sábado a finales de 1975, un grupo de unos 3 camaradas: José Avendaño, Josefina Mujica y Ricardo Galíndez, que previa discusión había decidido publicar un periódico tamaño 1/18 de 4 páginas, en multígrafo, se enrumbaron hacia la zona industrial 1 y más precisamente hacia la empresa UNIVENSA, la primera elegida para empezar un trabajo político sindical a nivel de fábricas.