“Un número creciente de activistas revolucionarios está sacando la conclusión de que es necesario seguir avanzando y que, ahora que el enemigo está debilitado y dividido, no es el momento de ralentizar ni frenar la revolución sino de acelerar esta y llevarla hasta el final. Sin embargo… chocan con la resistencia e incluso la oposición abierta de muchos dirigentes que no comparten en absoluto esta orientación.”