La economía capitalista mundial ha vivido en estos dos últimos años su mayor hundimiento desde el crack de 1929. El estallido del sistema financiero y el comienzo de una brutal crisis de sobreproducción en el conjunto de las economías capitalistas desarrolladas, ha conducido a la clase dominante a poner en marcha el plan de rescate de la economía de mercado más importante de la historia. En poco más de un año y medio, los gobiernos capitalistas de EEUU, la UE, China y Japón han comprometido más de veinte billones de dólares de dinero público, casi un tercio del PIB mundial, en una operación desesperada para evitar la quiebra generalizada de la banca mundial y estimular una economía que se ha despeñado por el precipicio.