En estos tiempos de profundos cambios sociales, se ciernen sobre la clase trabajadora toda una serie de prejuicios y apelativos morales para detener su vertiginoso ascenso, de lo que se trata, es crear confusión para el movimiento obrero y justificaciones para los dirigentes que no están dispuestos a llevar al movimiento hasta sus ultimas consecuencias, por otro lado todas las lamentaciones que oímos a diario sobre la "violencia", también buscan estremecer a la pequeña burguesía, haciendo que corra en brazos del "estado de derecho", siempre armado de cárcel, tortura, desapariciones, y otras delicadezas del mismo estilo. Leer más .