El 18 de septiembre de 2009 hubo manifestaciones masivas en Irán que confirman que el movimiento contra el fraude electoral no está muerto. Este movimiento sacudió a la sociedad iraní y, aunque haya altibajos, continuará hasta que se derribe el denostado régimen actual. La cuestión clave para nosotros es el papel de la clase obrera y la necesidad de una verdadera dirección revolucionaria.

El capitalismo, internacionalmente, parece salir de su peor crisis desde los años treinta. Existe un alivio palpable en las filas de la clase dominante pensando que han evitado el cataclismo financiero. Sin embargo, a pesar de todo lo que se habla sobre brotes verdes, existe una pesadumbre universal ante la situación actual.