5 de septiembre: El sábado 3 de septiembre, las masas de Israel anunciaron de forma inequívoca que no se dejarían desviar ni dividir por el viejo truco de la clase dominante de “divide y vencerás”, ni que tampoco permitirían que su movimiento perdiera fuelle  en el calor del verano, como lo demostró el medio millón de personas que salieron a las calles para exigir justicia social y la revolución.

A vaga revolucionária que varreu o norte da África e o Oriente Médio, derrubando ou desestabilizando os regimes estabelecidos, foi vista como um desastre pelas potências imperialistas. E com razão.