Un suceso particularmente notable fue la denominada "Operación Gridlock" en Michigan, donde se alentó a los manifestantes a concurrir con sus coches y bloquear deliberadamente el tráfico, haciendo imposible que incluso las ambulancias pudieran responder a emergencias médicas. Fotografías y videos mostraron a manifestantes ondeando banderas confederadas, insignias fascistas y otros símbolos reaccionarios. Asistieron miembros del grupo semi-fascista Proud Boys. La Coalición Conservadora de Michigan, que tiene estrechos vínculos con figuras de la campaña de Trump, ayudó a organizar la protesta.