Era un río interminable de gente.  El ambiente era muy alegre.  Cada organización llevaba sus mantas con sus consignas donde exigían diversas cosas: aumento de salario, oportunidades de trabajo, vivienda digna, salud, educación, etc.  La clase trabajadora demostró una vez más que tiene la fuerza necesaria para cambiar la sociedad.

La marcha del 1° de mayo en la Ciudad de México reflejó un claro rechazo de los sindicatos a los partidos de derecha: el PRI y el PAN. A solo dos meses de que se realicen las elecciones presidenciales es claro el descontento a las políticas antilaborales como el intento de modificar la Ley Federal de Trabajo.