Los Estados Unidos es el país más rico y poderoso del planeta, con una riqueza más que suficiente para proporcionar una alta calidad de vida a todos sus habitantes . Y, sin embargo, un grado de desigualdad impactante y el veneno del racismo lo impregna todo, y de hecho son una parte integral para la continua dominación del capitalismo estadounidense. A pesar de las luchas masivas del pasado y las reformas de los últimos cuarenta años, los negros, junto con otras minorías raciales y étnicas, siguen siendo la capa más explotada y oprimida de la sociedad estadounidense. Los jóvenes negros se enfrentan al hostigamiento e intimidación de forma diaria por parte de la policía, y sufren tasas de desempleo desproporcionadamente altas. Los negros representan solo el 13% de la población y, sin embargo, son encarcelados y ejecutados por el Estado en un porcentaje mucho más alto. Los negros continúan sufriendo linchamientos y violencia a manos del Estado, organizaciones e individuos racistas, además de verse obligados a vivir en condiciones de pobreza masiva, explotación y opresión.