El movimiento #BlackLivesMatter (Las Vidas Negras Importan) muestra claramente que, a pesar de las luchas por los derechos civiles del pasado, la desigualdad y el racismo siguen prosperando en los Estados Unidos. Muchos jóvenes, en particular, buscan respuestas y una forma de resolver los problemas que enfrenta la sociedad. Como marxistas, estamos en primera línea en la lucha contra la discriminación en todas sus formas. Creemos que para tener éxito, esto debe combinarse con la lucha de la clase trabajadora unida contra el capitalismo y por el socialismo. Aprovechamos esta oportunidad para mirar hacia atrás y aprender de los éxitos y fracasos de una de las experiencias más inspiradoras de nuestro movimiento.

En las últimas semanas, los EEUU se han acercado a una convulsión revolucionaria más que en ningún otro momento. El asesinato racista de George Floyd por la policía de Minneapolis ha provocado un movimiento de enormes proporciones, desatando el descontento acumulado durante décadas, e incluso alcanzando niveles insurreccionales en muchas ciudades.