La condena de Chauvin está muy lejos de rendir justicia a George Floyd y a todos aquellos que se enfrentan constantemente a la brutalidad policial. El hecho de que un policía individual "rinda cuentas" por sus acciones es un gesto simbólico que surge en respuesta a la enorme movilización de las masas durante las protestas del año pasado.

Miles de niños hacinados en jaulas diminutas, durmiendo hombro con hombro en el duro suelo, cubiertos solo con mantas isotérmicas, detenidos durante días. Las sombrías condiciones de los niños inmigrantes en las instalaciones fronterizas pintan un panorama familiar que muchos asocian con los “días oscuros” del gobierno de Trump. Pero ahora esto está sucediendo bajo la mirada de Biden. El creciente número de inmigrantes detenidos por agentes fronterizos estadounidenses expone la política migratoria del nuevo presidente como una continuación del largo ataque bipartidista a los derechos de los trabajadores indocumentados.