La temporada de incendios de este año ha sido particularmente intensa porque las tormentas eléctricas estacionales produjeron relativamente pocas precipitaciones. Gracias al cambio climático, las sequías han empeorado continuamente, afectando radicalmente el sustrato de California y proporcionando incendios ideales. En particular, una compañía ha jugado un papel pernicioso en esto: Pacific Gas & Electric (PG&E).