El 20 de enero, Joe Biden prestó juramento como presidente de Estados Unidos rodeado por tropas armadas, en medio de una pandemia, semanas después de que una turba de extrema derecha irrumpiera en el edificio del Capitolio. Son tiempos sin precedentes. Los capitalistas están depositando sus esperanzas en la nueva administración para sacar al capitalismo estadounidense de este período de caos y declive, al verle las orejas al lobo.

Trump ha sido bloqueado en Twitter y en una serie de otras plataformas importantes de redes sociales después de que animara a sus partidarios a asaltar el edificio del Capitolio la semana anterior. Si bien hay una ironía gratificante en esto, los marxistas deben considerar sobriamente las implicaciones del movimiento de los capitalistas de la Gran Tecnología.

2021 ha comenzado con una explosión. Si alguien tenía alguna duda, lo sucedido en el Capitolio reveló la profundidad de la crisis del capitalismo estadounidense, y esto es solo el comienzo. Ni siquiera en los turbulentos años de la Guerra Civil de EE.UU. o, posteriormente, se había visto la violación del edificio del Capitolio estadounidense por parte de manifestantes, ¡ni a un presidente en funciones alentándolo! Los protocolos de emergencia de ataques antiterroristas se activaron mientras el gas lacrimógeno se extendía por los pasillos y al menos una persona resultó muerta por disparo de bala. Como dijo el ex presidente GW Bush, estas son las escenas que uno esperaría en una "república bananera", es decir. en un país devastado por la intervención imperialista estadounidense, no en el vientre de la bestia.