Más de 250.000 estudiantes de secundaria y universidad, jóvenes trabajadores y profesores, participaron la semana pasada en una "huelga educativa" en Alemania.

Gran Bretaña está experimentando una crisis profunda, no sólo en términos de una economía colapsada, sino también una crisis política y social que afecta a sus mismos cimientos. Las revelaciones diarias del Daily Telegraph sobre la malversación de fondos públicos y la absoluta corrupción de parlamentarios de todos los principales partidos han provocado un escándalo público en un momento de despidos de masas, reposesiones y recortes salariales.

En las últimas semanas estamos asistiendo a una ofensiva creciente de la patronal contra los salarios de los trabajadores. La actitud beligerante de la CEOE, negándose a aceptar subidas salariales superiores al 1% para los convenios colectivos de 2009, ha servido de pistoletazo de salida de una campaña amplia y estridente, cuya consigna central es "moderación salarial".