El principio de acuerdo al que han llegado los dirigentes de UGT Y COO con la Patronal es un gravísimo error. No supone una mejora para los trabajadores, al contrario, supone una pérdida de poder adquisitivo; no impide nuevas agresiones, ni impide las que están en marcha; y, desde luego, debilita nuestra posición antes los trabajadores y sectores en lucha, impidiendo una necesaria acumulación de fuerzas.

Margaret Thatcher es una figura odiada por millones de personas en Gran Bretaña: las que han sufrido los 13 años de su gobierno. Las que nos opusimos al thatcherismo hasta el final, nunca olvidaremos el desempleo masivo, los recortes, la privatización al por mayor y los ataques a los sindicatos, así como a nuestros derechos democráticos.

La última y “decisiva” cumbre-europea-para-acabar-con-todas-las-cumbres-de-la-UE-y-arreglar-la-crisis-de-la-zona-Euro-de-una-vez-y-para-siempre, ha fallado marcadamente en hacerlo—tal como todas las cumbres “últimas” y “decisivas”. Como en las reuniones previas, los mercados declararon completamente insatisfactorias los resultados de la misma. Estas reuniones de los mandatarios de la UE son ya una moneda completamente devaluada. Nada ha cambiado a excepción de que las contradicciones nacionales ahora son más agudas e insolubles de lo que antes ya eran.