El candidato del Frente Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, obtuvo el 11,1% de los votos emitidos en la primera ronda de la elección presidencial. Este excelente resultado es un reflejo de una campaña ejemplar que, durante varios meses, ha movilizado las energías de decenas de miles de activistas del Partido Comunista, del Partido de Izquierda y de los sindicatos, especialmente de la CGT.

La característica más llamativa de la campaña electoral presidencial en Francia es el masivo apoyo mostrado al Front de Gauche (Frente de Izquierda), bajo la dirección de Jean-Luc Mélenchon. Mucho tiempo antes de que la campaña se pusiera realmente en marcha, había señales claras de que la capa más consciente y activa de la clase obrera estaba movilizándose alrededor del Frente de Izquierda.