Atravesamos un proceso convulsivo en todo el mundo que pone de manifiesto la lucha de clases. En toda América Latina los regímenes deformados de la socialdemocracia y el estalinismo están retrocediendo, pues al llegar a los gobiernos no hacen más que servir como la base que necesita el capitalismo para mantenerse en pie, gobernando o bien para la burguesía o para las transnacionales, mientras engañan a las masas con sus falsas promesas, esto no hace más que preparar el avance de la reacción burguesa contra el proletariado.