El mes de octubre de 2019 estuvo marcado por una oleada insurreccional en América Latina. Del 2 al 14 de ese mes se desarrolló un magnífico levantamiento obrero e indígena en Ecuador contra el paquetazo del FMI que el gobierno de Lenín Moreno quería imponer. Casi inmediatamente le siguió el estallido insurreccional en Chile cuyo inicio se puede fijar en la jornada del 18 de octubre y que continúa todavía, aunque con menor intensidad, en el momento de escribir estas líneas en enero de 2020.

El día 5 de febrero dos dirigentes sindicales del Fondo de Protección Social de los Depósitos Bancarios recibieron una notificación de prohibición de entrada en el puesto de trabajo, una solicitud de calificación de despido y una citación ante la Inspectoría del Trabajo para el viernes 7 de Febrero. Este es un caso claro de represión sindical que afecta al secretario general de Sutrabfogade, William Prieto, y al delegado de prevención William Guzmán. Llamamos a enviar mensajes de protesta. 

Como aseveramos hace pocas horas, la tendencia a la criminalización de las luchas obreras y sociales, como medio para imponer por la fuerza el ajuste burgués antiobrero y antipopular del gobierno, no para de acrecentarse. Entre las denuncias a las cuales hemos venido haciendo seguimiento, destaca la persecución a trabajadores y dirigentes sindicales de Fogade (https://luchadeclases.org.ve/?p=7823 y https://luchadeclases.org.ve/?p=7844). En días pasados el sindicato de la institución denunció que sus principales dirigentes habían sido cambiados arbitrariamente de sus departamentos de trabajo, les había sido negado su acceso a sus puestos correspondientes, les habían allanado la sede sindical y les fue revisada parte de su documentación, violando todo amparo y fuero establecido en la legislación venezolana.