Nadie debe creer que sólo con votos se transforma el mundo. Como si fuese magia, como si fuesen dioses. Nadie ha de pensar que la "democracia" representativa burguesa, adicta a la corrupción, resolverá los estragos del saqueo y la explotación, la amargura de las personas, su dolor, sus desesperaciones. ¿Dónde se ha visto? Nadie en su sano juicio ha de esperar que la realidad cambie sin derrotar al capitalismo. Nadie en su sano juicio ha de suponer que cambiaremos al mundo sin construir el socialismo...