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El jueves 23 de marzo se celebró en Lahore el XXV Congreso de la
Corriente Marxista Pakistaní The Struggle. La reunión se celebró en la
sala con más capacidad de la ciudad, en ella caben más de 1.000
personas y estaba llena de trabajadores, campesinos y estudiantes de
todo el país. 700 compañeros viajaron en tren sobre los que se podían
ver banderas rojas. La mitad de los compañeros de ese tren procedían de
Cachemira, viajaron en total once horas en autobús y tren, los otros
venían de Peshawar (Frontera Noroccidental) y Rawalpindi-Wah.
El número total de asistentes superó los cálculos más optimistas: 1.486
compañeros. La sala estaba llena y muchos delegados tuvieron que
permanecer de pie o sentados en las escaleras. También había delegados
e invitados internacionales de Gran Bretaña, Suecia, Bélgica,
Palestina, Afganistán e India. Los delegados indios incluían a
parlamentarios del Lokh Saba (parlamento nacional) y de la asamblea
estatal de Cachemira.
La reunión, como siempre, se planificó con una eficacia
militar. Todos los delegados recibieron sus credenciales y en todo
momento se mantuvo la seguridad y la disciplina. La sala estaba
decorada con retratos de Lenin, Marx, Engels y Trotsky, colgaban además
banderas revolucionarias y consignas como: “No tenemos nada que perder
excepto nuestras cadenas y un mundo por ganar”.
Se editaron cuatro documentos que se distribuyeron un mes antes
del congreso. Los documentos son los siguientes: Perspectivas Mundiales
con un énfasis especial en América Latina; Perspectivas para Pakistán
2006; Cachemira y la Construcción de un Partido Revolucionario.
El congreso se abrió con poemas de compañeros de diferentes
regiones, con frases como: “No creemos en las fronteras. No creo las
mentiras. Soy rebelde, soy rebelde”.
La compañero Hina (una joven compañera cargo del trabajo
juvenil) dio la bienvenida a todos y al compañero Manzoor
(parlamentario de la Asamblea Nacional) y presentó a los invitados
internacionales. Dijo que en este congreso vemos los resultados de todo
un año de intenso trabajo revolucionario. En Cachemira todos nuestros
compañeros perdieron seres queridos y seis compañeros perdieron la
vida. A pesar de este duro golpe, pudimos ver el coraje y la convicción
revolucionaria de los jóvenes que convirtieron la tragedia en furia y
lucha.
Después se guardaron dos minutos de silencio por los compañeros desaparecidos.
El primer orador fue Alan Woods que hizo una intervención
detallada sobre perspectivas mundiales. “Vivimos en una época de giros
bruscos y repentinos a todos los niveles (…) Millones sufrieron con el
terremoto. Algunos han dicho que fue un accidente de la naturaleza o un
acto de Dios. Pero la pregunta que se debe hacer es: “Por qué murieron
tantos? ¿Por qué la mayoría de los murieron vivían en zonas pobres? ¿Es
un fallo de Alá o de Dios? ¿Construyó Dios estas casas calamitosas? No
lo creo. Más bien es la avaricia de los capitalistas. La religión o la
moralidad no tiene nada que ver con esta catástrofe. Es el sistema
capitalista y la sed de beneficios”.
Sobre el imperialismo norteamericano dijo lo siguiente: “Cada año
EEUU se gasta 500.000 millones de dólares en armas para poder dominar
el mundo. La llamada doctrina Bush otorga a EEUU el derecho a
intervenir en cualquier país sobre la base de lo que ellos piensan que
es una amenaza. Sobre esa base, India podría atacar a Pakistán en
cualquier momento o viceversa”.
“¿Es Pakistán realmente un país independiente? Los norteamericanos
lo dominan completamente. Bush da lecciones a Musharraf como un maestro
enseña a un niño pequeño. El PPP y Benazir han elaborado un plan para
restaurar la democracia en Pakistán. ¿Adónde lo han enviado! ¡A la
embajada de EEUU!”
Por último, Alan hizo un llamamiento apasionado por una
federación socialista del Subcontinente como la única alternativa a la
guerra y la lucha comunal bárbara que enfrenta a las naciones entre sí
y las religiones entre sí. La intervención fue recibida con una
estruendosa ovación.
La sesión sobre Cachemira
La sesión sobre Cachemira fue introducida por el compañero Lal
Khan: “Cachemira solía ser un paraíso. Pero ha sufrido bajo los
gobernantes indios y pakistaníes. El terremoto fue una tragedia
terrible que exacerbó la miseria de las masas. Fue una situación
terriblemente difícil. Pero la tendencia revolucionaria apareció en esa
ocasión. Estos compañeros, los jóvenes, mostraron un ejemplo.
Convirtieron el agravio en una rebelión”.
El compañero Shujaad Kazmi (ex – presidente del JKNSF) habló
después. Hizo un discurso apasionado, habló de cómo el 70 por ciento de
los cachemiros vivían por debajo de la línea de pobreza. Dijo que las
clases dominantes de India y Pakistán, y sus títeres en Cachemira,
están burlándose de la tragedia real y del sufrimiento infligido a las
masas oprimidas de Cachemira. “Los oprimidos en Cachemira carecen de
voz. Estamos intentando dársela”.
El compañero Adil Khan (Secretario Coordinador del Jammu y de la
Alianza Juvenil Revolucionaria de Cachemira) explicó que
“inmediatamente después del terremoto intentamos encontrar a los
compañeros desaparecidos en la zona del desastre. El 12 de octubre,
tres días después del inicio del terremoto, convocamos una reunión a la
que asistieron más de 150 compañeros de The Struggle y del PTUDC, y de
otras organizaciones hermanas. Después de esta reunión iniciamos una
amplia operación de rescate y ayuda que todavía continúa”.
“Sin embargo, entendimos la necesidad de un frente unido para
estas actividades. En 45 días organizamos la Alianza Juvenil
Revolucionaria. Esta es una alianza de todas las organizaciones
juveniles progresistas y de izquierdas de Cachemira. Exigimos que en
lugar del ejército, fuera la misma población la que organizara el
trabajo de rescate. Nos basamos en una política de clase. Sólo las
masas oprimidas tenían un interés real en ayudar a su pueblo. Nuestra
consigna era: ‘Un daño a uno es un daño a todos’. Creamos comités en
cada pueblo y ciudad basado en el modelo soviético para dirigir las
operaciones de ayuda y rescate, para distribuir los productos que
recibíamos a través de las caravanas de solidaridad revolucionaria
procedentes de India y Pakistán”.
El siguiente orador fue A. R. Shaheen, un parlamentario indio de
Baraamula de la parte de Cachemira controlada por India. Y dijo lo
siguiente:
“Estoy encantado de asistir a este congreso. Este da una salida
real a las masas oprimidas de Cachemira. Los fundamentalistas dicen que
sólo los musulmanes están oprimidos. Eso no es verdad. Los hindúes y
otros también están oprimidos. Las heridas de la partición no se han
cerrado. Muchos grupos utilizan y abusan de la cuestión Cachemira para
sus propios fines. ¿Cómo resolver el problema de Cachemira? Después de
venir aquí tengo esperanzas en este congreso. El color de mi bandera es
la roja. Necesitamos vuestro apoyo para construir una organización
juvenil revolucionaria poderosa a través de la frontera”.
El compañero S. N. Shoorida (dirigente de la organización The
Struggle en Cachemira) respondió al debate: “De no haber tenido el
apoyo internacional detrás de nosotros no habríamos podido hacer el
trabajo que hicimos. En nombre de los compañeros de Cachemira quiero
dar las gracias a todos los compañeros de Pakistán e India, a los
trabajadores del resto del mundo que nos ayudaron. En primer lugar, el
marxismo nos ayudó a analizar la situación. Creo en el derecho de
autodeterminación de las naciones, pero eso no significa que debamos
trabajar por la separación de las naciones. El nacionalismo es una
perspectiva demasiado estrecha para ser una solución. La economía
mundial ha creado la necesidad del internacionalismo”.
Y continuó: “La independencia de Cachemira está muy vinculada a
la independencia de las clases obreras de Pakistán e India en la lucha
anticapitalista. Cachemira está sangrando. Cientos de millones de
personas en el subcontinente viven en la pobreza. Las clases dominantes
de India y Pakistán han utilizado la cuestión de Cachemira para
aplastar el movimiento obrero desde hace sesenta años. Pero ahora el
movimiento revolucionario de Cachemira regresará para vengarse. Puede
ser la llama que alumbre el fuego de la revolución en todo el
subcontinente y más allá”.
Después de acabar esta sesión se celebraron comisiones sobre
trabajo juvenil, trabajo de la mujer y sindical. El congreso continuó
su trabajo al día siguiente.
El segundo día, el 24 de marzo, de nuevo el Alhambra Hall estaba a rebosar con delegados e invitados entusiastas.
Perspectivas para Pakistán
La sesión de la mañana se abrió con una intervención sobre
perspectivas para Pakistán de Lal Khan, el conocido dirigente de los
marxista pakistaníes y editor del Asian Marxist Review cuyo libro:
Partition- Can it be Undone? y Kashmir’s Ordeal están teniendo un gran
impacto no sólo en Pakistán sino también en la India.
Lal Khan comenzó su intervención atacando a la clase dominante
corrupta y reaccionaria de Pakistán. Explicó la total dependencia que
tiene la burguesía del estado pakistaní, que caracterizó como “un
estado criminal”, en el sentido más literal. “La producción de opio ha
aumentado un 800 por ciento y todos estos gángsteres se llevan su
parte”. Esta burguesía es totalmente corrupta, parasitaria y podrida,
es incapaz ni siquiera de jugar un papel progresista. “La revolución
democrático nacional es imposible en Pakistán. Sólo la revolución
socialista puede mostrar un camino”.
Después continuó exponiendo las divisiones y escisiones que
existen en el propio estado. El presidente Musharraf está en una
situación precaria, enfrentándose con otros elementos en el estado y el
ejército, los fundamentalistas, el ISI, etc., Está en una posición
débil, además Bush llega a Islamabad y le humilla. Lenin explicó que la
primera condición para una revolución es una escisión en la clase
dominante. Este es ahora el caso en Pakistán.
Los días de Musharraf están contados. Pero los imperialistas
quieren sustituir la dictadura con una coalición de gobierno con el PPP
y la Liga Musulmana. Será un gobierno de crisis, preparando el camino
para acontecimientos revolucionarios como los de 1968-1969. La
diferencia es que en ese momento existirá una tendencia marxista
poderosa capaz de ofrecer una dirección.
Cuando Bush se reunió con Musharraf, le pidió unas “lecciones
justas, libres y honestas”. Pero el estado pakistaní no puede
garantizar jamás unas elecciones justas y libres. En 1970 hubo unas
elecciones justas y libres porque había una revolución. Las elecciones
libres fueron un subproducto de la revolución. Ahora los dirigentes del
PPP quieren formar una coalición con Nawaz Sharif y la reaccionaria
Liga Musulmana. Esta es una política desastrosa que tendrá resultado
calamitosos. Lo que hace falta no es la colaboración de clases sino una
política revolucionaria basada en la lucha de clases.
Lal Khan concluyó con estas palabras: “¡Compañeros! Hemos
recorrido un largo camino desde hace veinticinco años, cuando éramos un
pequeño grupo de exiliados en Ámsterdam. Ha sido un camino muy duro,
pero hoy en esta sala podemos ver el resultado. Estamos unidos
dispuestos a afrontar las batallas que tenemos ante nosotros”. El
discurso fue recibido con una gran ovación.
Después siguió un vivo debate con algunas intervenciones
excelentes. Hameeda Ghangro, una compañera de Karachi dio un vivo
discurso donde describió su tragedia personal. Su marido Nazir Abbasi,
uno de los principales dirigentes del Partido Comunista de Pakistán en
los años setenta, fue arrestado por la policía y asesinado en prisión.
Su cuerpo fue enterrado antes de que la informaran de su muerte. Con
sencilla dignidad, Hameeda, que trabaja en la acería Karachi Steel,
declaró su compromiso con The Struggle, que está jugando un papel
dirigente en la batalla contra la privatización de la empresa. Hizo
referencia a las tradiciones del bolchevismo y la revolución rusa y
dijo: “No estoy sola, soy miembro de una organización revolucionaria.
He venido a Lahore por primera vez en veinteseis años. Ahora he unido
mi vida a The Struggle. Estoy con vosotros”. (Aplausos).
Shoaib Sham de Cachemira hizo un duro ataque contra el
nacionalismo como un desvío y una táctica divisoria de la burguesía.
Acusó a los nacionalistas burgueses de Cachemira de desviar a los
trabajadores de la lucha de clases: “El nacionalismo en Cachemira no es
una tendencia política sino un comercio. Convierten a la juventud en
mártires muertos y después se llenan los bolsillos con el botín”.
“Desde la partición en 1947, sólo han cambiado las caras, nada más. El
pueblo cachemiro está sufriendo, atrapado entre los ejércitos indio y
pakistaní. No tiene ropa para taparse, pero están constantemente
luchando por las clases dominantes de ambos lados. No a las guerras, no
a las maniobras diplomáticas, sólo la lucha revolucionaria del pueblo
puede resolver el problema de Cachemira. La victoria de la revolución
socialista terminará en el establecimiento de una Federación Socialista
del Subcontinente. Esa es la única solución”. (Aplausos).
Ghulam Abbas, el conocido dirigente de la izquierda del PPP,
hizo un feroz ataque contra Musharraf y la dictadura, denunciando la
brutal intervención militar en Baluchistán y Wana, pero también criticó
duramente a la dirección del PPP por abandonar una política socialista.
“La revolución socialista es la única solución”, estas fueron sus
últimas palabras recibidas con un estruendoso aplauso.
Entre otros compañeros que hablaron en este debate estuvieron
Hameed Khan de Baluchistán, Qamer Zaman del sur del Punjab, Zakir
Hussain de Parktoonkhwaa y Muhamad Ahmedani de SINDO.
Cuando llegó el momento de hablar para el compañero Manzoor
Ahmed, el presidente le presentó como un miembro de la Asamblea
Nacional. En sus primeras palabras Manzoor reprendió al presidente:
“Sólo soy un compañero más en esta sala, es un gran honor para mi
hablar aquí” y recibió un gran aplauso. Después continuó:
“Compañeros, me gustaría decir unas pocas palabras sobre
perspectivas. Después de un año tenemos la oportunidad de reunirnos
bajo un techo y discutir lo que ha ocurrido y qué hacer. Pakistán está
en crisis a todos los niveles. Esta crisis se expresa de formas
diferentes. Hay conflictos a todos los niveles. Bush y Musharraf
hicieron una rueda de prensa conjunta donde se atacaron mutuamente.
Bush exigió unas ‘elecciones libres, justas y honestas’ y Musharraf le
dijo entre otras cosas: Tengo este uniforme por métodos
constitucionales y lo haga será constitucional. El significado de estas
palabras está bastante claro: con Musharraf no habrá elecciones libres
ni justas”.
Después continuó: “Todo el sistema está en crisis. Tomemos la
economía, que principalmente todavía se basa en la agricultura. Pero el
algodón, el trigo y el azúcar ahora están siendo importados y el
déficit comercial anual ronda los 3.000 millones de dólares. Las
importaciones aumentan continuamente. Podrían intentar solucionar esto
devaluando la rupia, pero eso llevaría a la inflación y a una nueva
reducción del nivel de vida de las masas. Además, existe la amenaza de
una recesión mundial que afectará duramente a Pakistán. En estas
circunstancias no veo cómo puede sobrevivir Musharraf. Puede caer en
cualquier momento, ya sea por asesinato o por un golpe de estado. La
cuestión es ¿a quién poner en su lugar?”
Manzoor señaló que todos los partidos de la oposición están en
crisis. La alianza fundamentalista (MMA) está en realidad dividida. El
ARD es una alianza artificial del PPP y de la Liga Musulmana para
impedir la radicalización del PPP. EEUU está presionando a Musharraf
para que haga el trabajo sucio, que lleve a cabo la guerra en
Waziristán, etc., Pero no puede obligarle. Él está haciendo frente a la
resistencia del ejército y el estado, esto está aumentando las
contradicciones. El presupuesto de defensa es enorme y devora una
enorme cantidad de la riqueza nacional. La gente necesita comida y en
cambio les dan cohetes.
El conflicto con India no se resuelve a pesar de la actual
tregua. El gasto en armas indio aumentado en 72.000 millones de rupias.
Pero en realidad ambas partes son impotentes. No pueden traer la paz
pero tampoco pueden hacer la guerra. Pero las contradicciones van en
aumento. Lo principal es que de esta crisis surgirán acontecimientos
revolucionarios. El futuro se decidirá por las fuerzas que están dentro
de esta sala”. (Aplausos entusiastas).
Organización
El informe organizativo lo dio Manzoor quien destacó el
progreso espectacular de la organización en los últimos doce meses, a
pesar de una situación objetiva muy difícil. En el frente sindical los
militantes de The Struggle y del PTUDC (Campaña por la Defensa de los
Sindicatos Pakistaníes) han jugado un papel destacado en varias huelgas
importantes, como la huelga de los trabajadores de telecomunicaciones,
que desgraciadamente fue traicionada por los dirigentes sindicales y
sobre todo, la lucha en Pakistan Steel (Karachi) contra la
privatización. El siguiente paso será un Congreso Obrero de todo
Pakistán que se celebrará los días 15 y 16 de abril. Este puede ser un
verdadero punto de inflexión.
Como en años anteriores hubo un impresionante número de
dirigentes sindicales en el congreso, todos activos en el PTUDC. Entre
los presentes estaban: Alí Mardan, presidente de Attock Oils
Rawalpindi; Nazar Shah, presidente de Murree GBrewery; Kabir Khan,
Secretario de Información del PTCL de Islamabad; Irshad, presidente
divisional de Wapda en Rawalpindi; Nusrat Alí Toor, presidente de la
Asociación de Oficinistas de todo Pakistán; Saeed Khan, miembro del
comité central de la Asociación de Boletines no Oficiales de Bagh; Riaz
Luna de Pakistan Steel; Hameeda Ghangroo de Pakistán Steel; Zahoor
Khokar de Pakistán Steel; Muntaz Khan, membro del distrito Azad Jammy y
de la Organización de Profesores de Cachemira; M. A. Warsi de los
trabajadores de correos; Haseeb Ahmed de Textile Mills; Hardil Kumar,
presidente de la Asociación de Zapateros; Nazar Mengal, presidente de
NOPE y de la Oficina Laboral Popular; Ghulam Rasool, secretario general
adjunto de Mekr Marker Baluchistán; Sherez de la Asociación de
Profesores de Baluchistán; Saeed Kashmiri del Departamento Educativo;
Haleem Sjid de los trabajadores de correos de Cachemira; G. Sarwar
Abbasi, presidente del Sindicato del Distrito Ittehad de Ghotki; Alí
Akbar del PTCL; Qamer Zman, presidente del sindicato Ittehad de
Rahimyarkhan; Nasreen Taj, presidente del Sindicato de Profesores de
Baluchistán (BSTU); Alí Mardan, vicepresidente del BSTU; Alí Raza de la
Asociación Paramédica; Fazal, presidente del sindicato de guardias de
seguridad; Dherki y CH. M. Ashraf, presidente del Sindicato Al-Sadaqat
de United Sugar Mills de Sadiqabad.
El crecimiento de la organización se podía ver en la composición
del propio congreso. Había compañeros de cada parte del Punjab, de
Multán y Lahore, Islamabad y Kassur; de Cachemira, Baluchistán, SINDO,
Karachi, Pakthunkhwa (antes conocida como Frontera Noroccidental) e
incluso por primera vez, de Waziristán, la región tribal en la frontera
con Afganistán donde se está librando una guerra feroz desde hace un
año.
El rápido crecimiento de The Struggle en Pakhtunkhawa es un
fenómeno interesante. Las condiciones allí son particularmente
difíciles y peligrosas porque los marxistas revolucionarios se
enfrentan a la amenaza, por un lado, de las fuerzas del estado (80.000
soldados pakistaníes, apoyados por los norteamericanos, están en este
conflicto sangriento con los talibanes y sus seguidores) y, por otro
lado, con los fanáticos reaccionarios y los talibanes, que regularmente
lanzan amenazas de muerte contra militantes obreros y contra todo aquel
que esté en contra de su credo reaccionario. Un compañero de Waziristán
había perdido a ocho miembros de su familia en los últimos doce meses.
Las condiciones extremadamente difíciles también existen para
los compañeros de Baluchistán. Aquí también hay una guerra sangrienta
de las fuerzas del gobierno contra los nacionalistas baluchís. El
derramamiento de sangre ha provocado una gran polarización en líneas
nacionales, agravando las divisiones entre los diferentes grupos
nacionales en Baluchistán que existían antes. En venganza por el brutal
bombardeo de las ciudades y pueblos, los nacionalistas recurren a
tácticas como poner bombas en autobuses y trenes. Por esta razón varios
compañeros presentes en el congreso de Baluchistán (donde The Struggle
tiene una fuerte presencia) resultaron heridos el año pasado. Los
padres impidieron que sus hijos viajaran por temor a las bombas. Las
finanzas también son un problema importante para los compañeros en paro
o que trabajan por salarios de miseria.
A diferencia de otros grupos políticos y ONG que siempre pagan
los gastos a los que asisten a sus conferencias, nuestros delegados se
los deben pagar de sus propios bolsillos. Las ONG, financiadas por la
burguesía la socialdemocracia europea, ejercen una influencia corrupta
sobre el movimiento obrero en países como Pakistán. Particularmente
después de la caída de la URSS han conseguido implantarse (con la ayuda
del imperialismo), desmoralizando y corrompiendo a un gran número de
antiguos “comunistas” que han sido ganados para el servicio del
capitalismo con el disfraz de la caridad.
Una característica nueva de la situación durante los últimos
doce meses es que un número significativo (y sigue aumentando) de
viejos comunistas, aquellos que no se han vendido a las ONG, se han
unido a The Struggle. Este ha sido el caso particular en Puhktunkhawa
(NWFP) y explica en gran medida el rápido crecimiento allí. Muchos
comunistas se quedaron dispersos y aislados tras la caída de la URSS.
Aunque mantenían su fe comunitas carecían de una organización y un
punto de referencia. Ahora lo han encontrado con The Struggle.
Un acontecimiento importante en este aspecto fue el trabajo del
compañero Jam Saqi, el anterior Secretario General del Partido
Comunista de Pakistán. Este conocido y veterano respetado del
movimiento comunista pakistaní ha expresado públicamente su convicción
de que The Struggle es el único representante verdadero de la tradición
comunista revolucionaria en Pakistán hoy. Desgraciadamente, sufrió un
ataque al corazón cuando regresaba de un largo viaje desde su Sindh
natal hasta el Congreso en Lahore.
Los mayores éxitos se han conseguido Cachemira. El terrible
terremoto que habría debilitado a cualquier otra organización sólo ha
servido para fortalecer The Struggle. Los compañeros de Cachemira
reaccionaron como verdaderos revolucionarios. Se lanzaron al trabajo de
rescate y ayuda, recibieron el caluroso apoyo de los compañeros a
través de Pakistán e internacionalmente. Las caravanas fueron una idea
maravillosa, combinando un trabajo de ayuda práctico, enviando camiones
de comida, tiendas de campaña y medicinas, también compañeros
simpatizantes que son médicos, con propaganda revolucionaria. Se
crearon tres campamentos de ayuda del PTUDC y están continuando su
trabajo revolucionario.
Como resultado de esto la organización en Cachemira está
creciendo rápidamente y aumentando su influencia. En el momento actual
las únicas tendencias que están haciendo este tipo de trabajo de masas
en Cachemira somos nosotros y los fundamentalistas (los últimos con el
apoyo del ejército). El compañero Manzoor Ahmed dijo lo siguiente.
“Poco después del terremoto fuimos a Cachemira y reunimos a todos los
compañeros para darles ánimos y recuperar su moral. Pero en realidad,
fueron ellos los que nos animaron y nos dieron moral a nosotros”.
La militancia actual es de aproximadamente 2.000 compañeros,
pero esta cifra no da una idea real de la influencia y el número de
seguidores de The Struggle. El congreso aprobó por una unanimidad
duplicar el número de militantes para el próximo congreso. Este
objetivo fue visto por todos como muy modesto e incluso conservador.
Sólo en Cachemira los compañeros dicen que pueden conseguir mil
militantes. En realidad, ya tenemos este número de simpatizantes. Pero
el sentir de la dirección es que es necesario aumentar el número de
cuadros y fortalecer las estructuras para que el crecimiento sea sólido
y sostenido, para que no baje el nivel político.
Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del
compañero Saleem de Multan. Se informó de la mejoría de las finanzas
durante este último año, cobramos más cuotas y es mejor el control
desde el centro. Pero las ventas del periódico en urdú no son tan
buenas como deberían y hay que mejorar esto. El periódico en Sindhi
debe salir regularmente. En la colecta conseguimos 3.500 libras
esterlinas.
Se aprobaron las siguientes resoluciones por unanimidad en el Congreso:
1. Los 1.500 trabajadores, campesinos, intelectuales y jóvenes
revolucionarios que nos hemos reunido en Lahore en el XXV Congreso de
The Struggle enviamos saludos fraternales al pueblo de Cuba en
reconocimiento de su ayuda desinteresada y el envío de médicos para
ayudar a las víctimas del terremoto en Cachemira.
Condenamos los continuos actos de agresión perpetrados por el imperialismo estadounidense contra Cuba y Venezuela.
El apoyo continuado del gobierno norteamericano y sus agencias a
los grupos terroristas con base en Miami y otras partes de EEUU, que
están llevando a cabo actos terroristas contra Cuba y Venezuela,
demuestran la total hipocresía de la llamada “guerra contra el
terrorismo”.
Exigimos la liberación inmediata de los cinco ciudadanos cubanos
detenidos ilegalmente y encarcelados por el “crimen” de oponerse a los
atentados terroristas.
2. El XXV Congreso de The Struggle desea expresar su profunda
gratitud a los trabajadores de todo el mundo por su incalculable ayuda
en los recientes acontecimientos trágicos provocados por el terremoto.
Damos particularmente las gracias a nuestros hermanos y hermanas
de clase en La India que manifestaron su solidaridad de clase, tendemos
una mano amiga que pueda romper todas las barreras de nacionalidad,
lenguaje, raza y religión.
Estas acciones demuestran que el internacionalismo proletario
está vivo y en lucha. Esta es la única esperanza para el futuro del
subcontinente y toda la humanidad.
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Hacia la Federación Socialista del Subcontinente y la Federación Socialista Mundial!
¡Trabajadores del mundo uníos!
En la última sesión del congreso el compañero Alan Woods,
dirigente de la Corriente Marxista Internacional, dijo que la tarea de
los marxistas era crear una verdadera Internacional revolucionaria
proletaria. Dijo: “Dicen que la fe mueve montañas. Este maravilloso
congreso debe darnos fe en las ideas del marxismo, fe en la clase
obrera, fe en la Internacional y fe en nosotros mismos. Superaremos
todos los obstáculos y construiremos una organización revolucionaria de
masas”.
Estas palabras recibieron una gran ovación. La gente no quería
que se terminara el congreso. Algunos mostraban su emoción al cantar La
Internacional. Al final, el congreso estalló en entusiasmo. Los
delegados comenzaron a gritar consignas como: “¡Inqilab! ¡Inqilab!
¡Inqilab Socialista!” (“¡Revolución! ¡Revolución! ¡Revolución
Socialista!”), cantando y danzando al estilo tradicional.
El sentimiento de euforia se sentía en toda la sala y duró hasta
la noche antes de que los delegados reiniciaran sus largos viajes (en
algunos casos 30 horas en tren), impacientes por comenzar el trabajo
revolucionario.
El congreso y las conquistas de los compañeros de Pakistán
causaron una gran impresión en los invitados internacionales,
especialmente en los compañeros indios y palestinos. El compañero A.R.
Shaheen, miembro del parlamento indio (Lok Sabha) de Baramula
(Cachemira) dijo lo siguiente: “No visto a la juventud india tan
preparada políticamente como he visto aquí en Pakistán”: El compañero
Pushpendra dijo: “Nunca pensé que pudiera ocurrir algo como esto en
Pakistán. Es algo inimaginable en India. En diecisiete años he asistido
a muchos congresos y conferencias, pero estos dos últimos días han sido
algo especial. El nivel de compromiso y el grado de comprensión
política son excepcionales".
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