Desde el comienzo de la humanidad, los seres humanos han tratado de descubrir las leyes que gobiernan su existencia. Las teorías que van desde las explicaciones sobrenaturales hasta el liderazgo de “grandes hombres” han tratado, de una manera u otra, en un momento u otro, de proporcionar estas explicaciones ¡Algunos incluso creen que, en la medida en que las personas actúan de forma independiente unas de otras, las teorías de desarrollo humano resultan completamente inútiles!

Lev Davidovich Bronstein Trotsky fue, junto con Lenin, uno de los dos grandes marxistas del siglo XX. Dedicó toda su vida a la causa de la clase obrera y del socialismo internacional. ¡Y qué vida! Desde su más temprana juventud -cuando trabajaba por la noche elaborando volantes ilegales para las huelgas, lo que le acarrearía su primer encarcelamiento y el destierro siberiano- hasta agosto de 1940, cuando fue asesinado por un agente de Stalin, trabajó duro e incesantemente por la causa del movimiento revolucionario. Para conmemorar el 72º aniversario de su asesinato, publicamos un largo trabajo biográfico sobre Trotsky escrito por Alan Woods en el año 2000, que mantiene plena su vigencia y actualidad.

El marxismo, o socialismo científico, es el nombre dado al conjunto de ideas concebidas por primera vez por Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895). En su totalidad, estas ideas proporcionan una base teórica completamente elaborada para la lucha de la clase obrera para alcanzar una forma superior de sociedad humana - el socialismo.

No es simplemente la mala intención lo que ha llevado a los capitalistas a adoptar la feroz política propuesta por personas como Keith Joseph, Margaret Thatcher y otros dirigentes del Partido Tory y que también es defendida actualmente por la CBI (organización empresarial británica). Por ejemplo, el CBI está pidiendo un nuevo recorte del gasto público de entre 3.000 y 5.000 millones de libras, sin duda el gobierno Tory intentará ponerlo en práctica.

Exactamente hace doce meses, en un artículo titulado 2011: ¿Optimismo o pesimismo? escribí lo siguiente: “El primer efecto de la crisis fue el de un shock, no solo para la burguesía, sino también para los trabajadores. Había una tendencia a aferrarse a los empleos y a aceptar recortes en el corto plazo, especialmente al no ofrecer los dirigentes sindicales alternativa alguna. Sin embargo, esto se tornará en una actitud general de furia y amargura, que tarde o temprano comenzará a afectar a las organizaciones de la clase obrera”.

La crisis del capitalismo va acompañada por una crisis del pensamiento burgués: la filosofía, la economía, la moral…  Todo está en un estado de efervescencia. En lugar del anterior optimismo que manifestaba confiadamente que el capitalismo había solucionado todos sus problemas, hay un estado de ánimo que todo lo impregna de tristeza.

"Ahora todos somos keynesianos". Así lo dijo Richard Nixon, el entonces presidente republicano de los EEUU, en 1971. Cuarenta años después, parece que John Maynard Keynes ha vuelto a ponerse de moda, especialmente entre los líderes del movimiento obrero británico. Las direcciones reformistas del Partido Laborista y los sindicatos se aferran a la idea keynesiana de que la economía sólo ha de ser "estimulada" para volver al crecimiento. Pero tal y como los marxistas ya hemos explicado antes, la crisis económica actual no es sólo parte de una crisis cíclica de auge y recesión, sino que es una crisis orgánica del capitalismo, y el crecimiento económico no puede generarse a voluntad.

Tres de las más grandes revoluciones científicas del siglo XX –la Teoría de la relatividad, la física cuántica y la teoría del Caos- han fortalecido, cada una a su manera, la concepción filosófica de la naturaleza sostenida por Engels en su obra Dialéctica de la naturaleza. Se trata de la concepción del mundo con la cual Marx realizó el estudio más serio acerca de la dinámica del capitalismo. El materialismo dialéctico no es sólo un método de análisis para estudiar al capitalismo, sino, como señalaba Engels, una concepción general del mundo: la naturaleza, el pensamiento y la sociedad que encuentra sus raíces en el maravilloso pensamiento del antiguo filósofo griego Heráclito y en el método dialéctico de Hegel.

Presentamos a nuestros lectores este documento que es una respuesta a las posiciones revisionistas y burguesas que tratan de rebajar o negar la importancia actual de la clase obrera en el modo de producción capitalista y en la lucha por la transformación socialista de la sociedad. Este trabajo está basado en un documento anterior escrito por el mismo autor, que apareció publicado el año 2001 con el título La fuerza de la clase obrera hoy.

En la cuarta y última parte del artículo sobre la lucha de Trotsky y sus seguidores por una auténtica Internacional revolucionaria, se hace un estudio de las situaciones revolucionarias que se presentaron en Europa durante 1943 y 1945, y cómo estas posibilidades fueron secuestradas y desviadas por las fuerzas dominantes dentro del movimiento obrero: los reformistas y los estalinistas. Esta traición contundente abrió el camino para una nueva situación a nivel mundial que la mayoría de los seguidores de Trotsky no fueron capaces de comprender.

Coincidiendo con el 71 aniversario de la muerte de Trotsky, publicamos la tercera parte de nuestra serie de artículos sobre el método de Trotsky en su lucha por una Internacional revolucionaria, analizando el significado de la política proletaria militar. Tratamos de hacer, además, un balance breve y puntual del trabajo de la IV internacional durante la Segunda Guerra Mundial y los errores políticos de los dirigentes que posteriormente dieron origen a su colapso.

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