Nadie debe creer que sólo con votos se transforma el mundo. Como si fuese magia, como si fuesen dioses. Nadie ha de pensar que la "democracia" representativa burguesa, adicta a la corrupción, resolverá los estragos del saqueo y la explotación, la amargura de las personas, su dolor, sus desesperaciones. ¿Dónde se ha visto? Nadie en su sano juicio ha de esperar que la realidad cambie sin derrotar al capitalismo. Nadie en su sano juicio ha de suponer que cambiaremos al mundo sin construir el socialismo...

México vive uno de los episodios más importantes en su historia moderna de la lucha de clases. En el último periodo hemos visto a millones de seres humanos rompiendo la rutina y entrando en la escena política tratando de tomar el control de sus vidas en sus manos.

Este 20 de noviembre, López Obrador, en el marco de un Zócalo repleto, ha sumido el cargo de "presidente legitimo". El haber obtenido la mayoría de votos el 2 de julio del 2006 no fue suficiente para que la burguesía aceptara que AMLO asumiera la jefatura formal del estado mexicano.