Vivimos en una época de globalización capitalista y dominación imperialista, los jóvenes, trabajadores y oprimidos del planeta están sometidos a una ofensiva constante por parte de la clase dominante que trata de imponer políticas de privatizaciones, recortes de los servicios públicos y precarización en todos los países. En estas circunstancias el internacionalismo se convierte en un deber ineludible para cualquier organización genuinamente revolucionaria.