Un nuevo aniversario del Golpe genocida del 24 de Marzo de 1976 nos encuentra en pleno auge de luchas obreras con una situación social explosiva, herencia indiscutible del Argentinazo. Y con una fuerte tendencia reivindicadora de la lucha revolucionaria de los años 60 y 70 que es, a la vez, reflexiva y exigente de replanteos y respuestas para enfrentar el presente.