La historia de aquellos años todavía sobrevive en la memoria colectiva como los mejores en las condiciones de vida de los trabajadores. Argentina era entonces la décima potencia industrial del mundo y la enorme demanda de carne y trigo de Europa después de la 2ª Guerra Mundial permitió a Perón otorgar concesiones muy importantes a los trabajadores.

La tragedia se extiende en el Sureste de México como resultado del paso del huracán Stan; sus resultados se dejaron sentir en Oaxaca, Puebla, Guerrero y, sobre todo, Michoacán, Chiapas y Veracruz; se estima, hasta el momento de escribir estas líneas, que los afectados directa e indirectamente rondan los dos millones y medio de persona.