شهدت مدينة كريست تشيرش، بنيوزيلاندا، هجوم همجيا على مسجدين على يد إرهابي فاشستي يميني متطرف، قام بإطلاق نار عشوائي على رجال ونساء وأطفال أسفر عن مقتل 50 شخصا وجرح كثيرين آخرين، وصور نفسه وهو يقوم بأفعاله الدموية. يأتي هذا العمل الإرهابي في ظل تعمق الأزمة الاقتصادية وتصاعد التوترات الاجتماعية والسياسية في جميع أنحاء العالم. لقد أدان جميع الناس الأسوياء بحق هذا الهجوم، لكن علينا أن نطرح على أنفسنا السؤال التالي: لماذا تقع مثل هذه الأعمال الإرهابية، وما الذي يمكن فعله لإنهاء هذه الهمجية؟

El fracaso de la provocación de “ayuda humanitaria” del 23 de febrero en la frontera con Venezuela fue un duro golpe para el intento de golpe de estado de Trump. Provocó recriminaciones mutuas entre el autoproclamado Guaidó, el presidente colombiano Duque y el vicepresidente de Estados Unidos Pence. Estados Unidos no pudo obtener un consenso de sus propios aliados del Cártel de Lima a favor de una intervención militar.

El ataque bárbaro a dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, por parte de un terrorista fascista de extrema derecha –que disparó indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños, mató a 50 personas e hirió a muchos más, y que transmitió en vivo sus acciones sangrientas mientras las llevaba a cabo– llega en un momento de profundización de la crisis económica y de aumento de las tensiones sociales y políticas en todo el mundo. Todos los seres humanos decentes están condenando correctamente el ataque, pero debemos preguntarnos: ¿por qué se producen tales actos de terrorismo y qué se puede hacer para poner fin a esta barbarie?

Trotsky, una reciente serie de Netflix producida por la televisión estatal rusa, es una escandalosa tergiversación tanto de la vida de Trotsky como de la Revolución de Octubre. Alan Woods y Josh Holroyd responden a este insultante retrato de Trotsky y del legado de los bolcheviques.

El movimiento de los chalecos amarillos infunde miedo a sus oponentes, lo que provoca la agresión en su contra. Además de la represión violenta (2.000 personas han sido heridas, 18 cegadas y cinco han sufrido desgarros en sus manos), el gobierno ha respondido con una intensidad sin precedentes en forma de represión judicial.

L'article ci-dessous est une traduction d'un article paru sur le site de la section britannique de notre internationale le 21 novembre dernier. La campagne Game Workers Unite que l'article évoque a trouvé écho un peu partout dans le monde, et un chapitre s'est notamment créé à Montréal. Lors du MIGS (Montreal International Game Summit) de cette année (12-13 novembre 2018), une des grandes conférences internationales pour les développeurs de jeux vidéo qui se déroule à Montréal, le thème de la syndicalisation, pour la première fois, a été abordé, avec notamment des représentants du chapitre local de GWU (Game Workers Unite), mais aussi du STJV français - Syndicat des Travailleurs et Travailleuses du Jeu Vidéo. La CSN avait essayé d'organiser les travailleurs du milieu il y a quelques années, sans succès. Nous ne pouvons que soutenir cette campagne pour organiser des travailleurs et travailleuses particulièrement exploités, comme vous allez pouvoir le constater.

Per segon any consecutiu, el dia de la dona treballadora ha estat una jornada històrica, afegint un dia més a la història recent de l’Estat espanyol. Les dades oficials mostren una participació encara més gran en les manifestacions i les aturades que durant la jornada del 8M de 2018, en varies zones del país incrementar de manera espectacular. I és que, com venim dient repetidament, raons no falten per aquesta gran mobilització.

La elección presidencial de 2020 ha comenzado. Los cuarenta escaños adicionales que ganaron los Demócratas en la Cámara de Representantes en las recientes elecciones de mitad de período ha hecho aumentar las esperanzas de algunos de ellos. Varios candidatos, entre ellos Elizabeth Warren, Amy Klobuchar, Kamala Harris y Corey Booker, ya han lanzado sus campañas. Bernie Sanders se ha convertido en el décimo candidato oficial, con muchos más por venir, en anunciar su candidatura para la nominación del Partido Demócrata.

“havet stiger frem, og vi gjør det også.” stod det på en plakat under den nyligste klimastreiken #YouthStrike4Climate i London. Ungdom over hele verden tar til gatene for å adressere den viktigste saken i vår livstid: Den kommende klimakatastrofen. Det begynte i Sverige i august med ukentlige protester fra ei elev, Greta Thunberg, og det har raskt spredt seg internasjonalt. I hvert land er situasjonen den samme: En nylig radikalisert generasjon som er i ferd med å bli politisk engasjert og krever aksjon for systemendring og å avverge klima ødeleggelse.