Lunes, 21 de febrero 2011: En la naturaleza, un terremoto es seguido por réplicas. Estas pueden ser tan catastróficas en sus efectos como la explosión original. Lo que estamos presenciando es el mismo fenómeno en lo que se refiere a la sociedad y a la política. El terremoto revolucionario en Egipto y Túnez ha enviado sacudidas sísmicas a las partes más distantes del mundo de habla árabe. Argelia, Marruecos, Libia, Sudán, Bahréin, Jordania, Iraq, Yemen, Kuwait, Djibouti... la lista es cada vez más larga, no de día en día, sino de hora en hora.

La cúpula militar egipcia se ha hecho cargo de la dirección del país y, al mismo tiempo que promete una transición hacia la "democracia" en algún momento, está más preocupada a corto plazo sobre lo que considera "caos y desorden". Es decir, preocupada no sólo por las manifestaciones que han sacudido las principales ciudades de Egipto, sino por algo mucho más peligroso en su opinión: la creciente oleada de huelgas.

Presentamos a continuación una resolución de solidaridad, votada por unanimidad en la reunión del sábado pasado del Frente Bicentenario de Empresas bajo Control Obrero: Nosotros, trabajadores de fábricas ocupadas, consejos de trabajadores y sindicatos revolucionarios, reunidos el día 12 de febrero del 2.011 en la ciudad de Caracas, levantamos nuestra voz en solidaridad con los hermanos trabajadores de Egipto que acaban de derrocar la tiranía de Hosni Mubarak.

11 de febrero:¡El tirano ha caído! En el momento de escribir estas líneas, Hosni Mubarak ha dimitido. Esta es una gran victoria, no sólo para el pueblo de Egipto, sino para los trabajadores de todo el mundo. Después de 18 días de continuas movilizaciones revolucionarias, con 300 muertos y miles de heridos, la tiranía de 30 años de Hosni Mubarak ya no existe.

9 de Febrero: Hay situaciones en las que las manifestaciones de masas son suficientes para provocar la caída de un régimen. Sin embargo, la de Egipto no es una de ellas. Todos los esfuerzos de las masas para lograr el derrocamiento de Mubarak a través de manifestaciones y protestas callejeras no han logrado hasta ahora alcanzar su objetivo principal.

La revolución egipcia, que siguió rápidamente al levantamiento de Túnez, ha enviado ondas de choque al conjunto del mundo árabe. Todos los estrategas serios del capital están discutiendo el "efecto dominó" de los acontecimientos que se desarrollan en Egipto. Ninguno de ellos, sin embargo, había previsto nada de esto.

Las masas han vuelto a tomar las calles en las mayores manifestaciones vistas hasta ahora en Egipto. Lo llaman el día de la despedida. Ya, esta mañana, Al Jazeera mostró una inmensa multitud de personas entrando en tropel en la plaza Tahrir. El estado de ánimo no era ni tenso, ni de miedo, sino de júbilo. En el mismo instante en que las oraciones del viernes terminaron, las masas irrumpieron con un grito ensordecedor de "¡Mubarak, fuera!". Los pocos partidarios de Mubarak fueron escabulléndose por las calles aledañas a la plaza como chacales impotentes.

"El cielo estaba lleno de rocas. Los enfrentamientos a mi alrededor eran tan terribles que podía oler la sangre". Con estas palabras, Robert Fisk describe los dramáticos acontecimientos en la Plaza Tahrir, donde las fuerzas de la revolución chocaron con las de la contrarrevolución. Todo el día y durante toda la noche, una batalla feroz hacía estragos en la Plaza y en las calles circundantes.

La revolución en Egipto está alcanzando un punto crítico. El viejo poder del Estado se derrumba bajo los golpes de martillo de las masas. Pero la revolución es una lucha de fuerzas vivas. El viejo régimen no tiene intención de rendirse sin lucha. Las fuerzas contrarrevolucionarias están pasando a la ofensiva. Hay feroces combates en las calles de El Cairo entre elementos pro y anti-Mubarak.

La Gran Pirámide de Giza ha durado 3.800 años. Hosni Mubarak ha durado algo menos, pero le gustaría sobrevivir un poco más. La diferencia de su régimen con la pirámide de Keops es que es una pirámide invertida. Toda su fuerza está en la parte superior, pero sólo hay un pequeño punto en la parte inferior. Las leyes de la gravedad y la arquitectura nos dicen que tal estructura es inherentemente inestable. El menor empujón puede hacer que toda la estructura se derrumbe.

30 de enero 2011: El levantamiento popular contra el gobierno de Hosni Mubarak continúa. El domingo por la mañana salió el sol en otro día tenso después de una noche de desafío y protestas masivas contra el gobierno que convirtió el toque de queda en letra muerta. Este hecho sorprendente saca a la luz la situación real.

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