La semana pasada presenciamos un espectáculo público en Irán que revelaba la resistencia del movimiento de masas, pero más importante aún, mostraba divisiones serias en la cúpula del régimen, un acontecimiento precursor de una crisis aún más profunda. Lo que hace falta ahora es que la clase obrera de un paso al frente como fuerza capa de dirigir a todo el movimiento y derribar el régimen.

Lo que estamos presenciando en Irán es una verdadera revolución popular. Sin embargo, para poner su sello en el movimiento la clase obrera debe participar en la primera línea. El movimiento se mantendrá o caerá en el grado que la clase obrera sea capaz de dirigirla.

El sábado 20 y el domingo 21 de junio, el movimiento de masas en Irán dio otro paso adelante. Después de toda una semana de manifestaciones ilegales, el líder supremo Alí Kamenei ha dejado claro que no permitirán más protestas, que se utilizará toda la fuerza del aparato represivo. Eso no ha parado al movimiento. Durante los dos días, miles salieron a las calles y cuando la policía y otras fuerzas represivas intentaron detener la manifestación, la población luchó, en algunos casos la policía tuvo que retirarse. Nada será igual después de este fin de semana.

La revolución bolivariana e Iran
Es comprensible que para muchos revolucionarios en Venezuela, una situación en la que la oposición denuncia fraude electoral y en la que ésta denuncia recibe el apoyo de las potencias imperialistas y que además se producen manifestaciones en la calle contra los resultados electorales, pueda llevar a establecer paralelismos con situaciones que hemos vivido durante la revolución bolivariana.

Cuando llegan noticias sobre los enfrentamientos entre manifestantes y la policía en Teherán, está claro que el movimiento contra el fraude ha alcanzado un punto crítico. El discurso de Kamenei ayer arrojó un guante al movimiento y amenazó con repercusiones si continuaban las protestas, pero la clase obrera organizado ahora se ha unido a la lucha contra el régimen.

Continúan las tormentosas manifestaciones callejeras en Irán y cobran fuerza. Los manifestantes anti-gobierno celebraron otro gran acto hoy (miércoles) en el centro de Teherán, que, a juzgar por las fotografías que acabamos de recibir, ha empequeñecido las masivas manifestaciones de los últimos días. Desafiando de nuevo los llamamientos del ayatolá Alí Kamenei, el líder supremo, a no salir a las calles. Frente a estas enormes protestas, el régimen gobernante en Teherán se ve empujado en direcciones contrarias.

Todas las condiciones objetivas para la revolución señaladas por Lenin están maduras en Irán. Los acontecimientos de los últimos días marcan el principio de la revolución iraní, que se desarrollará durante todo un período. Esto se debe a la ausencia de un partido revolucionario de masas capaz de dirigir a las masas hoy. Pero las condiciones para construir esta fuerza también están maduras. Los trabajadores y jóvenes de Irán buscarán las genuinas ideas del socialismo revolucionario, del marxismo.

El historiador francés Alexis de Tocqueville escribió en una ocasión que el momento más peligro para un mal gobierno es cuando intenta la reforma. Pero es aún más peligroso cuando un mal régimen se niega a hacer reformas.

Acontecimientos dramáticos están desarrollándose en Irán. Cientos de miles de personas marcharon en silencio el lunes por el centro de Teherán para protestar en contra del resultado oficial de la elección presidencial, en una extraordinaria muestra de desafío que parece ser la más grande manifestación contra el gobierno en Irán desde la revolución de 1979. La agencia Reuters dice que un manifestante fue muerto a tiros [Las últimas informaciones hablan de 7 muertos. Nota de EM]. Pero nada puede detener la marea. La situación revolucionaria se desarrolla con la velocidad de un relámpago.

Join us!

Help build the forces of Marxism worldwide!

Join the IMT!