El pasado 30 de enero las tres centrales sindicales belgas llamaban a una huelga general de 24 horas tanto en el sector público como privado. Es la primera huelga general desde el año 1993. El antecedente inmediato fue la huelga general del sector público del 22 de diciembre contra las medidas de austeridad del entonces recientemente nombrado gobierno del socialista Elio Di Rupo.

El principio de acuerdo al que han llegado los dirigentes de UGT Y COO con la Patronal es un gravísimo error. No supone una mejora para los trabajadores, al contrario, supone una pérdida de poder adquisitivo; no impide nuevas agresiones, ni impide las que están en marcha; y, desde luego, debilita nuestra posición antes los trabajadores y sectores en lucha, impidiendo una necesaria acumulación de fuerzas.

Margaret Thatcher es una figura odiada por millones de personas en Gran Bretaña: las que han sufrido los 13 años de su gobierno. Las que nos opusimos al thatcherismo hasta el final, nunca olvidaremos el desempleo masivo, los recortes, la privatización al por mayor y los ataques a los sindicatos, así como a nuestros derechos democráticos.