La clase dominante está incrementando la escala de su guerra sucia contra SYRIZA, y está reagrupando a sus diferentes fracciones políticas con la esperanza de evitar una posible victoria electoral de SYRIZA en las elecciones del 17 de junio. Desde el punto de vista de SYRIZA, con el fin de alcanzar nuestro objetivo de un gobierno de izquierda, tenemos que corregir ocho errores y debilidades graves.

El intento de la clase dominante para aterrorizar a las masas trabajadoras ha aumentado. La mayoría de ésta aparece decidida a tratar de marginar a su enemigo político. Los "medios", sirvientes de las grandes empresas, difunden diariamente propaganda típica de una guerra civil. El periódico marxista, Revolución (Epanastasi), es el último objetivo, al ser atacado públicamente por el diputado de Nueva Democracia, Papathanasiou.