La ley de Trabajo se aprobará en la Asamblea Nacional el próximo día 22 de julio, tras un último paso por el Senado. El gobierno “socialista”, por lo tanto, ha  logrado la victoria en esta batalla. Para ello, ha recurrido a unos niveles de represión policial inéditos en la historia reciente del país, así como a una violenta campaña de insultos y estigmatización hacia los militantes de la CGT comprometidos en esta lucha. Después de haber instrumentalizado a los “alborotadores” para desacreditar el movimiento, el gobierno los ha utilizado como pretexto para someter las últimas manifestaciones a una filtración y a una vigilancia policial masivas, obstaculizando de facto el derecho a manifestación.

El resultado de las elecciones del 26 de junio está generando un importante debate en el seno de Podemos, como no podía ser de otra manera. La dirección de la organización, el Consejo Ciudadano Estatal-CCE, celebró una reunión el pasado fin de semana para analizar los resultados del 26J y diseñar los siguientes pasos a dar. Esta reunión se produjo tras pedir una consulta a los círculos, a través del envío de un cuestionario que debían responder, para indagar en las razones del resultado del 26J.

Era como una escena de los muertos vivientes, con los zombies de la derecha laborista (los blairistas, partidarios de Tony Blair) reclamando con toda su fuerza durante el pasado fin de semana la dimisión de Jeremy Corbyn, el dirigente de izquierdas del Partido Laborista. Los restos momificados de Lord Kinnock - ex-dirigente laborista en los 90s que perdió dos elecciones generales - se unieron con Ed Miliband, el anterior líder laborista que fue incapaz de ganar las pasadas elecciones, para exigir a Corbyn que se apeara de su puesto... ¡con el fin de que el laborismo pueda ser "elegible"! ¡Con toda su cara dura - nuestros mayores fracasos electorales se ofrecen de asesores al laborismo para ganar unas elecciones!