Una debilidad notoria del campo obrero y popular en nuestro país es la enorme dispersión organizativa de los sectores más activos, conscientes y avanzados de la clase obrera. Esta es una capa amplísima que incluye a decenas y cientos de miles de trabajadores que actúan y participan activamente en diferentes espacios y frentes de masas (sindicales, políticos, barriales), en un campo ideológico que abarca desde el peronismo de izquierda (aun aquellos que simpatizan con determinadas políticas del kirchnerismo) hasta el marxismo revolucionario, lugar donde se ubica la Corriente Socialista El Militante.

A las 8 de la mañana del pasado miércoles 17 de febrero agencias de prensa bolivianas como la Red ERBOL anunciaban el ingreso del fiscal en el Alto Mando de las FFAA para investigar los archivos secretos de la dictadura. Se trataba de la aplicación de una resolución ministerial (0316 del 2009) que tiene como objetivo facilitar el acceso a familiares de las víctimas, autoridades que investigan el caso y personas que demuestren su interés legítimo para acceder a la información militar. Una hora y media después la noticia que el Comandante en Jefe del Alto Mando Militar ha negado el acceso al fiscal y a la Defensora del Pueblo. Anuncian que ellos mismos, los mandos militares, entregaran la información. Hoy (23/2) la noticia que los archivos serán filtrados y no serán hechos públicos. Un balde de agua fría para los familiares de la victimas y el pueblo boliviano que espera desde hace 40 años justicia.