Hay que decirlo claramente, lo que está sucediendo en Venezuela es un intento de golpe de estado. El 10 de enero se juramentó el presidente Maduro para un nuevo mandato. Había ganado las elecciones del pasado 20 de mayo, en las que un sector de la oposición decidió participar y otro boicotearlas. El 11 de enero, Juan Guaidó, el presidente de la opositora Asamblea Nacional (en desacato desde 2015) desconoce al presidente Maduro y se declara dispuesto a asumir la Presidencia “con el apoyo de las fuerzas armadas, el pueblo y la comunidad internacional”.

Este jueves 10 de enero, Maduro se ha juramentado ante el Tribunal Supremo de Justicia para un nuevo periodo presidencial que terminaría en 2025. Mientras, la oposición que parece unificada entorno al desconocimiento de las elecciones, en realidad reincide en sus divisiones: los radicales, insisten en que hay un vacío de poder que debe ser llenado por la Asamblea Nacional; otros, mas cautelosos, señalan que no hay un vacío de poder porque el mismo está siendo “usurpado”, una posición que a todas luces busca librarse de la corona de espinas ofrecida por los radicales, ya que la juramentación de un gobierno presidido por el parlamento seguramente tendría que gobernar desde el “exilio” o la prisión, como ocurrió con los magistrados nombrados también por la AN.

“Muero por la revolución”, fueron las últimas palabras que pronunció Julio Antonio Mella. Su cuerpo quedó abatido a balazos en las calles de la Ciudad de México el 10 de enero de 1929. Este joven cubano fue un ejemplo para los revolucionarios, iniciando por los de su natal país. Su actividad política inició en el movimiento estudiantil en 1921, su pensamiento evolucionó y llegando a conclusiones comunistas, formando parte de la generación de primeros marxistas latinoamericanos. Sería fundador del Partido Comunista Cubano en 1925. Julio Antonio se enfrentó al dictador Gerardo Machado y no capituló a pesar de caer en la cárcel donde hizo una mítica huelga de hambre apoyada con un movimiento de masas. Su vida corría peligro y tuvo que exiliarse en México.

Desde el comienzo de la crisis de 2008, los partidos y movimientos anti-inmigración han avanzado en Europa y los Estados Unidos. Incluso han logrado ganar a ciertas capas de la clase trabajadora para su programa. Esto ha llevado a un sector del movimiento obrero a adaptarse a estas ideas, pidiendo controles fronterizos más estrictos, justificando su posición con citas de Marx. Tales políticas miopes no tienen nada que ver con Marx ni con las tradiciones de la Primera, la Segunda o la Tercera Internacional, como demostraremos.

Poco más de 25 años después de su fundación, la Unión Europea parece que podría desmoronarse bajo el peso de sus propias contradicciones. En todos los países donde se mire, los partidos principales se ven sometidos a una enorme presión debido al aumento de la lucha de clases como resultado de 10 años de crisis. El resultado es que, un país tras otro, la clase dominante ya no puede gobernar a la antigua usanza

En el momento en que entramos a un nuevo año, el mundo se enfrenta a un punto de inflexión decisivo. La crisis del capitalismo está alcanzando un nuevo nivel, que amenaza con derrocar todo el orden mundial existente que fue organizado laboriosamente después de la Segunda Guerra Mundial. 10 años después del colapso financiero de 2008, la burguesía no está cerca en modo alguno de resolver la crisis económica.

La agenda represiva del gobierno de Piñera no para de generar incidentes que causan cada vez mayor indignación, agravando la crisis de legitimidad de las instituciones en Chile. En horas de la tarde del lunes 17 de diciembre, Carabineros de Fuerzas Especiales ingresó violentamente al edificio del sindicato de estibadores en Valparaíso que llevan más de un mes en huelga, con un saldo de 16 detenidos y 2 heridos. Los puertos respondieron con un paro nacional portuario que doblegó la iniciativa del gobierno. El mismo día, el presidente Sebastián Piñera se reunió temprano con el empresariado chileno. Además de los representantes de la CPC (Cámara de Producción y Comercio), se encontraba Ricardo Von Appen, sentado a la cabecera, presidente del Terminal Pacífico Sur (TPS) que por su intransigencia ha prolongado el conflicto laboral que mantiene a los trabajadores y familias del puerto en amarga espera. Los portuarios han advertido que si no tienen Navidad, entonces no habrá Año Nuevo en el puerto.

Un ajuste de cuentas con la ‘izquierda caviar’ y las políticas de identidad – Cuando el sistema capitalista global se enfrenta a la crisis social, económica y medioambiental más gran­de de su historia, amenazando con conducir a la so­ciedad humana a la barbarie, no vemos ni rastro de un gran ideal por el qué luchar en la izquierda oficial, ni en la “vieja” ni en la “nueva”. El socialismo no es una “buena idea” ni un ideal ro­mántico.

En la última entrega de la respuesta a las calumnias de la Casa Blanca contra el socialismo, Alan Woods analiza el terrible costo económico y humano del imperialismo capitalista estadounidense. Señala la clara superioridad de una economía planificada y explica que una transición al socialismo en los Estados Unidos (dadas sus grandes fuerzas productivas) sería mucho más fácil que en países atrasados ​​como era Rusia en 1917, y sería un avance colosal hacia la meta del socialismo mundial.

La situación social y política en Francia evoluciona a una velocidad vertiginosa. En menos de un mes, el desarrollo del movimiento de los chalecos amarillos ha puesto al país en el umbral de una crisis revolucionaria. En los próximos días, dicho umbral puede ser traspasado.

El 6 de diciembre se cumplieron 40 años desde que la Constitución española fue aprobada después de décadas de brutal dictadura bajo Franco. Pero como explica Alan Woods (testigo de estos acontecimientos históricos), la llamada Transición a la democracia fue una traición colosal maquinada por los líderes de la clase obrera española, que dejó intactos los pilares principales del antiguo orden reaccionario.

Desde primera hora del 1 de diciembre la plancha del Zócalo en la Ciudad de México fue testigo de la llegada de miles de personas para presenciar de la toma de protesta del nuevo gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quién por la mañana acudió a la Cámara de Diputados a la ceremonia oficial y posteriormente habló frente a 160 mil personas quienes abarrotaron la principal plaza pública del país. Estos acontecimientos son inéditos en la historia reciente, marcada por imposiciones y fraudes electorales; recordemos que en las elecciones locales y federales, el ambiente en las calles durante la toma de posesión de los anteriores presidentes fue de rechazo, oposición y de un profundo malestar entre amplios sectores de trabajadores y la juventud. En esta ocasión no fue así, las masas se volcaron a las calles, a festejar un triunfo que sienten como suyo.

Las protestas de los Gilet Jaunes (chalecos amarillos) en Francia están en un punto de inflexión. Enfrentado a la creciente radicalización de la protesta, que ahora amenaza la supervivencia de su gobierno, Macron cambió su tono desafiante y prometió "suspender" el aumento de los impuestos sobre los combustibles que provocó el movimiento. Este paso atrás se produjo después de las batallas callejeras del fin de semana entre miles de manifestantes y la policía que dejaron más de 200 heridos solo en París y resultó en al menos una muerte.

Contra la ultraderecha, la juventud marca el camino luchando en las calles - Lo que parecía imposible hace un año puede ser realidad en poco tiempo: el PSOE está a punto de perder el gobierno de la comunidad que ha gobernado ininterrumpidamente los últimos treinta y seis años. Susana Díaz ha cosechado el peor resultado de un PSOE de Andalucía carcomido por la corrupción y abandonado por gran parte de su base social, que se ha abstenido de votar en estas elecciones autonómicas.

Si se preguntara “¿cuál es la profesión menos proletaria?”, muchos podrían mencionar al diseñador de videojuegos entre los primeros lugares. Hasta hace poco, esa opinión podría haber sido compartida por la mayoría de los diseñadores de juegos. Pero ahora esto está cambiando rápidamente. Se está produciendo una bola de nieve de desarrollo de la conciencia acerca de la explotación extrema en la que se basa la industria de los videojuegos.

El discurso de Macron del martes por la mañana fue una larga e interminable provocación. Mientras que los chalecos amarillos exigen, como mínimo, medidas inmediatas contra la carestía de la vida, el Presidente habló sobre todo de la situación mundial en el horizonte 2050. No nos ahorró ninguna consideración de "método" ni de "pedagogía". Pero no anunció ni una sola medida concreta. La modulación de los impuestos en función del precio del petróleo no es una medida concreta: es una vaga hipótesis, sin coste y sin plazos.

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