| Elecciones municipales en Gran Bretaña |
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| By Rob Sewell | |
| Monday, 07 May 2007 | |
¡Blair más impopular que Thatcher!Según las encuestas de opinión, Tony Blair es incluso ahora un primer ministro más impopular que la tan despreciada Margaret Thatcher. Esto es una condena después de diez años de gobierno del “nuevo laborismo”, un gobierno ahora identificado con la corrupción, el escándalo y no es otra cosa que un refrito de las mismas políticas tories del pasado. La salida de Blair será bienvenida para muchos, no menos para los millones que votaron en 1997 al Laborismo que han visto como se desvanecían sus esperanzas. Sin embargo, ahora se ha puesto todo en movimiento para garantizar la “coronación” tranquila del canciller Gordon Brown como líder y evitar un desafío por parte del izquierdista John McDonnell. Esta conspiración también es apoyada por algunos dirigentes sindicales. A pesar de que Brown representaría una continuación del blairismo, mientras que McDonell representa a la política de izquierdas aprobada democráticamente en los congresos sindicales, los dirigentes del UNISOn, TGWU, AMICUS, GMB y otros, vergonzosamente, no han salido en apoyo de McDonnell. Sólo el FBU y el MRT (que no están afiliados al partido), además del ASLEF, lo han hecho. Al actuar de esta manera, los dirigentes de los principales sindicatos están dando pleno apoyo a Brown y perdiendo totalmente el contacto con su base.
León Trotsky escribió en una ocasión que la fuerza más
conservadora de la sociedad británico es la dirección sindical. No
apoyar a McDonnell es un reflejo de esto. No hay diferencia entre Blair
y Brown, realmente no existen diferencias de principio entre Brown,
John Reid y Charles Clarke, o cualquier otra de las voces blairistas,
excepto la cruda ambición personal. Todos apoyan la privatización, las
leyes antisindicales, el despido de 100.000 funcionarios, los recortes
salariales en el sector público, el PFI, la guerra de Iraq, etcétera.
Sin un cambio radical de dirección y la adopción de una política socialista audaz, el laborismo se dirige a la derrota en las próximas elecciones. El laborismo, como vemos en la prensa, ha sufrido una paliza en las elecciones municipales, lo mismo que en las elecciones a la asamblea de Gales y el parlamento escocés. Esto no es una consecuencia de la recuperación de los tories, sino como resultado de la abstención de masas entre los votantes tradicionales laboristas desilusionados por los 10 años sombríos de Nuevo Laborismo. Las últimas encuestas dan al laborismo un 29 por ciento, el apoyo más bajo del PL desde que era líder Michael Foot, ¡hace veinticinco años! En el pasado los dirigentes sindicales suplicaban a sus militantes que no “hicieran la ola” y esperaran al gobierno laborista. Ahora hemos tenido diez años, ¡suficiente! Y las cosas no han ido mejor, sino que cada vez han ido a peor. Mientras que a los ricos en Gran Bretaña nunca les ha ido tan bien, millones de trabajadores, especialmente en el sector público, se enfrentan a recortes salariales. El primer ministro le está diciendo a los trabajadores del sector público que se ajusten los cinturones y quiere imponer un “aumento” salarial del ,25 por ciento, cuando el coste del transporte, la vivienda y los servicios municipales se ha disparado. El índice de precios al consumo está en un 4,8 por ciento. Como ha explicado Socialist Appeal en muchas ocasiones, el “boom” económico del que presume Brown ha sido a costa de la clase obrera. Millones han tenido que recurrir al endeudamiento. Ahora con una subida inminente de los tipos de interés, el coste de los préstamos subirá, junto con las cargas hipotecarias, imponiendo más cargas sobre la clase obrera, especialmente a los que tienen salarios más bajos. Al mismo tiempo, los bancos han anunciado beneficios récord. ¡No es extraño que los trabajadores hayan dicho basta ya! Los trabajadores del sector público dicen “¡Basta ya!”
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