Acabamos de recibir esta carta de Kazajstán, que contiene un llamamiento importante en nombre de los trabajadores que han estado en lucha en condiciones muy difíciles durante los últimos siete meses. Los medios de comunicación occidentales, que son muy rápidos para denunciar los regímenes autoritarios en Libia y Siria, ha mantenido un vergonzoso silencio sobre la situación en este país rico en petróleo. Hacemos un llamamiento a la clase obrera mundial para expresar su solidaridad con los trabajadores de Kazajstán, que están luchando por sus derechos.

El caos y la masacre humana que perdura en Karachi desde hace  más de tres décadas se intensifican de forma periódica. Otra ola de esta violencia terrible se ha desatado en las últimas semanas. Sin embargo, esta ola de  horripilantes asesinatos  y  devastación no es la causa sino el síntoma de la severa enfermedad del sistema social y económico, esta crisis terrible es la que está empujando actualmente a la sociedad a las garras de la barbarie.