En el último par de semanas, se han desarrollado acontecimientos sin precedentes en Afganistán. Cientos de miles de personas se han reunido en las calles de Kabul para protestar contra la decapitación espantosa de 7 personas, entre ellas una niña de 9 años, todas las cuales eran de la etnia Hazara.

Los medios de comunicación principales han presentado a Boris Nemtsov como un opositor "liberal" anti-Putin. En realidad, él era parte de la oligarquía que comenzó a surgir después de la caída de la Unión Soviética, pero había caído en desgracia ante la camarilla principal que se hizo con el control. Aquí, Artem Kirpichenok de San Petersburgo, da un punto de vista muy diferente desde la propia Rusia.