En lo que debería haber sido un domingo de Pascua pacífico y tranquilo, Sri Lanka fue golpeada por un terrible ataque terrorista. Iglesias y hoteles de toda la isla fueron atacados. Las explosiones fueron tan poderosas que los techos de las iglesias fueron arrancados y se pudo ver el humo a kilómetros de distancia. Las explosiones han matado a 321 personas en el último conteo, dejando hasta 500 heridos. Condenamos este repugnante y cobarde ataque en los términos más enérgicos posibles.

Del 8 al 9 de enero, alrededor de 200 millones de trabajadores secundaron una huelga de dos días en toda la India, que dejó paralizado el país. La huelga fue convocada por 10 de los sindicatos más fuertes del país contra las políticas anti-obreras del gobierno de Modi. El BMS, afiliado al partido gobernante Bharatiya Janata Party (BJP), fue el único sindicato que estuvo en contra de la huelga y trató de sabotearla. Todos los demás apoyaron la huelga e hicieron grandes esfuerzos para que fuera un éxito.

El 20 de septiembre, una carta abierta de un representante de la Sociedad Marxista (SM) de la Universidad de Pekín (PKU) en Beijing, China, comenzó a circular en las redes sociales chinas. La carta detallaba la dificultad significativa a la que se enfrentó la SM este mes para encontrar un instructor de la facultad que era requerido para volver a registrarse como un club estudiantil reconocido en el campus.